06.12.06 | PRO salud News

Otra alternativa para concretar el embarazo: la Ovodonación

Este método no sólo se aplica en las parejas que tienen problemas para lograr la concepción en forma natural, sino que además puede ser utilizado por todas las mujeres luego de los 40 años.

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Buenos Aires - El abordaje de los problemas de fertilidad y la búsqueda de soluciones de avanzada que permitan brindar a todas y cada una de las mujeres la posibilidad de tener un hijo, no se detiene.

Por eso, en el marco de la gran cantidad de métodos de fertilización que existen actualmente, la ovodonación constituye una herramienta para las parejas que no pueden concretar el embarazo en la forma esperada, pero también para las mujeres mayores de 40 años cuya función ovárica se encuentra disminuida.

Este mecanismo está directamente relacionado con la edad, ya que el período más fértil de la mujer tiene lugar alrededor de los 25 años, disminuyendo progresivamente hasta los 30 e incrementándose el declive en la barrera de los 35.


Si bien el descenso de la fertilidad puede darse en forma natural como consecuencia del avance de la edad, también es posible que se desarrolle en forma prematura generándose una “falla ovárica temprana”, cuya causa suele ser genética. Asimismo, es factible que esta condición sea consecuencia de tratamientos oncológicos, provocando la imposibilidad de realizar procedimientos de fertilización in Vitro.

“En los casos en que se presenta antes de los 45 años, se habla de falla ovárica temprana, pero también puede ser que aparezca después de que la mujer dejó de menstruar. Si obedece a otros factores, el principal motivo para recurrir a la ovodonación es que si existen alteraciones genéticas, los óvulos obtenidos serán de mala calidad”, expresó a Pro-Salud News el doctor Sergio Pasqualini, médico ginecólogo, especialista en reproducción, director de Halitus Instituto Médico.

En la actualidad, la postergación de la maternidad es una realidad. Ya sea por motivos económicos o socio-culturales, lo cierto es que cada vez son más las mujeres que optan por tener hijos después de los 35 ó 40 años. De ahí la importancia de esta técnica que, de acuerdo con el doctor Sebastián Gogorza, jefe de la Sección Reproducción del Hospital Italiano de Buenos Aires (HIBA), “está ganando cada vez más especio representando aproximadamente el 25 por ciento de los procedimientos de fertilización asistida”.

Por esa razón, y sumándose a la labor realizada en diversos centros privados como Halitus, el Hospital Italiano está comenzando a implementar este servicio que, se espera, “pueda brindar soluciones a una importante cantidad de parejas que tienen problemas de reproducción vinculados a la mujer”.

Procedimiento y posibilidad de éxito
El primer paso de esta técnica consiste en la selección y evaluación de la donante que debe tener entre 21 y 32 años. A través de diversas pruebas y luego de concretar entrevistas con genetistas y psicólogos, los especialistas determinan que la mujer no tenga problemas de fertilidad, al mismo tiempo que se descartan enfermedades infectológicas como el HIV, la hepatitis y la sífilis. Finalmente, se evalúa que la composición cromosómica de los óvulos a donar sea buena.

Mientras, la pareja receptora se prepara para el tratamiento completando todos los exámenes preliminares requeridos de ambos, consultando con las psicólogas que tienen experiencia en guiarlos para elaborar cuestiones que se pueden originar con el embarazo resultante de una donación.

La contención psicológica los ayuda a trabajar la pérdida de no poder transmitir en su totalidad la carga genética y en las entrevistas se trabaja para que los dos elaboren la idea de tener un hijo que heredará los rasgos genéticos de sólo uno de ellos combinados con los rasgos físicos de alguien a quien no conocen.

“Al avanzar el proceso, en una segunda instancia se extraen ocho óvulos en estadio de metafase II es decir que están maduros, ya han eliminado 23 cromosomas y están listos para unirse con los espermatozoides maduros. El número de óvulos se ha establecido a través de consensos con entidades de otros países pues con ocho se obtiene el 50 por ciento de posibilidades de lograr un embarazo. Si esa cifra se incrementara, puede ser que aumente la cantidad de veces que quede algún embrión para congelar pero no la tasa de éxito”, explicó el doctor Pasqualini.

Por su parte, el doctor Gogorza, quién también se desempeña como secretario de la Sociedad Argentina de Endocrinología Ginecológica y Reproductiva (SAEGRE), indicó a Pro-Salud News: “Cuando una mujer, por lo general menor de 30 años y sana, dona sus óvulos, ésta entrega puede servir para una o dos mujeres. Esos ovocitos son fertilizados por el esperma del esposo y transferidos al útero, razón por la cual el éxito del procedimiento también depende de la calidad de los espermatozoides y de la receptividad del útero”.

En caso que el embarazo no se lograra, hay que esperar un tiempo para repetir el proceso, aunque generalmente la donante se cambia.

“El año pasado en Halitus, el 12 por ciento de los tratamientos fueron de ovodonación, mientras que este año esperamos una tasa del 14 por ciento. Esta elevada cifra obedece a que, a menudo, durante la realización de otro tipo de procedimiento se establece la mala calidad de los óvulos”, consignó Pasqualini.

“La ovodonación representa una alternativa para luchar contra la pérdida progresiva del capital folicular en la mujer, condición que genera que con los años sea más difícil lograr el embarazo. Además, cuanto más grande es la mujer, mayores son las posibilidades de que sufra un aborto o que el bebé sufra alteraciones genéticas”, concluyó el doctor Gogorza.